Postres Light,Recetas

Leche asada light

Queridos lectores, les cuento que he empezado una dieta. Me he inscrito a un nutrireto, con coach nutricional, grupo cerrado de facebook y hasta con un app donde mando la foto de las comidas que consumo. Recién he empezado el programa el lunes y dura todo un mes. Estoy súper motivada, pero no he encontrado algún postre en mi dieta. Y yo que soy tan dulcera, me resulta difícil continuar un régimen si es que no me dan un postrecito.

Asimismo, hace un par de semanas empecé un curso de Child Nutrition and Cooking en la Universidad de Stanford en el portal de Coursera. Y se me ha abierto frente a mis ojos un mundo de posibilidades respecto a los postres. Empecé a investigar por opciones light de postres y descubrí que hay un montooooón de recetas. Incluso se pueden dividir en varios tipos: light, saludables, para celiacos y para veganos.

Se viene en el blog una temporada de postres light: mousse de chocolate, chía pudding, helados, granola, etc. Pero sin olvidar los postres tradicionales. Mi esposo me ha pedido rosquitas de anis para este fin de semana.

El día de hoy les traigo una versión light de la leche asada peruana. Me quedó rica y es la primera vez que preparo postres con edulcorante y leche sin grasa. Espero les guste.

INGREDIENTES DE LA VERSIÓN LIGHT

1 litro de leche fresca descremada (en caso de usar leche evaporada «roja» o descremada, utilizamos 400 ml de leche evaporada y 500 ml de agua)

5 – 6 huevos

1 cucharadita de vainilla

Edulcorante al gusto (yo usé 10 sobrecitos de stevia, pero depende de la intensidad de cada endulzante puedes usar más o menos sobres)

Opcional: miel (estuve investigando y sí ayuda a la pérdida de pesa en cantidades moderadas)

PREPARACIÓN

Mezclamos en un bowl la leche, los huevos, la vainilla, y el edulcorante. Empecé con 5 sobrecitos, pero necesitaba más. Así que terminé en 10 sobres. Depende de cada marca de edulcorante. Hay que ir probando hasta que quede dulce.

Mezclamos con cuidado con la ayuda de un batidor de mano y rompemos las yemas y la liga de las claras. Nos tomará unos pocos minutos y mucha paciencia.

A continuación pasamos nuestra mezcla por un colador y servimos en dulceras resistentes al calor.

Llevamos al horno por 1 hora o 1:10 a una temperatura de 180° C a baño maría. Es decir, colocamos los recipientes de nuestra leche asada en una fuente que tenga un poco de altura y luego le colocamos un par de centímetros de agua. Colocamos la bandeja en la parte del medio del horno.

Estoy horneando con un horno eléctrico y he elegido la opción de calor arriba y abajo al mismo tiempo. Pero si tienes un horno de cocina o no tienes esa opción, no te preocupes. Hornea normal con el calor por abajo, pero los últimos 10 minutos utiliza la opción de gratinador para que te quede esa capa quemadita encima. No te olvides de colocar los envases en la parte del medio del horno.

Retiras la leche asada del horno y dejamos enfriar en una rejilla.

Si pruebas una leche asada, podrás darte cuenta que el edulcorante ha llorado. Eso significa que hay gotas de agua que contiene el sabor dulce del edulcorante. Puede ser por el tipo de edulcorante utilizado, hay en polvo, en gotas. No te preocupes, el sabor dulce está ahí.

Asimismo, es altamente recomendable agregarle encima de la capa quemadita, una cucharadita de miel justo antes de servir. No saben la diferencia que hace. Es demasiado rico.

A mi hija de seis años le encantó e incluso decoró su leche asada con un poco de frutas.

Espero puedan preparar esta receta en casa y disfruten este postre sin culpa.

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