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Chifón de naranja

Esta receta es deli deli. A mi nunca me salía bien de chiquita pues no conseguía el famoso cremor tártaro. Ya de grande, con el avance del internet pude googlear y encontrar las equivalencias de cremor tártaro. Con ello, resolví la estabilidad de las claras.

La receta es del famoso libro amarillo de recetas Nicolini ¿qué cocinaré hoy? Queda muy bien con harina preparada o sin preparar, con cremor tártaro o con vinagre blanco.

El olor a naranja es espectacular y todo por la ralladura que tiene.

Ingredientes:

2 tazas de harina preparada*

1 1/2 taza de azúcar blanca

1 cucharadita de sal

3 cucharaditas de polvo de hornear

5 yemas

1/2 taza de aceite

3 cucharadas de ralladura de naranja (solo rallar la parte de la cascara, nunca la parte blanca que es amarga)

3/4 de taza de jugo de naranja

1 taza de claras (7-8 claras)

1/2 cucharadita de cremor tártaro (en caso no tengas, reemplazar con 1 cucharadita de vinagre blanco)

*Si no tienes harina preparada, entonces usa harina sin preparar pero agrégale 1 cucharadita más de polvo de hornear (en total serían 4 cucharaditas para esta receta) y una cucharadita de bicarbonato de sodio.

Preparación:

Cernir 6 veces todos los ingredientes secos: harina, azúcar, sal, polvo de hornear y bicarbonato, éste último de ser el caso. Sí, seis veces. No omitir este paso pues queremos llenar de aire nuestra receta para que quede como una nubecita.

Luego hacer un hueco en el centro de la harina y agregar las yemas y ralladura de naranja. Mezclar con una cuchara de palo que usamos para postres o una espátula.

Incorporar el aceite y el jugo de naranja. Incorporar con movimientos circulares y envolventes, hasta que nuestra mezcla este uniforme.

Aparte batiremos las claras con el vinagre o cremor tártaro. Utilizar velocidad media a rápida. Se deben formar picos. Otra manera de saber si ya están nuestras claras es volteando el bowl de claras y vemos que no se cae.

Ahora mezclamos la mitad de las claras con nuestra mezcla, seguimos revolviendo con movimientos envolventes y suaves pues no queremos quitarle el aire ni a nuestra harina ni a nuestras claras. Puede ser dibujando un ocho con la cuchara. Cuando la mezcla este uniforme, colocamos el resto de las claras y volvemos a mezclar con el mismo cariño y esmero.

Ahora vertiremos la mezcla en un molde para chifón, que es un molde metálico, con el fondo movible, con hueco y que tiene una especie de dientecitos o patitas que nos permite voltear el keke boca abajo mientras se enfría. El molde NO debe ser enharinado ni enmantequillado pues la idea es que se mantenga pegado luego de hornear cuando lo tengamos boca abajo enfriando.

Alguna vez se me ocurrió enharinarlo y saz… se me volteo el queque, se aplastó caliente y se fue el aire. Ya no quedó una nubecita, sino más bien como un queque de naranja. Igual estuvo rico.

Llevamos a la parte del medio del horno, a calor moderado por una hora a 175 – 180 grados centigrados. Ojo, cada horno es distinto, hay que estar revisando 10 minutos antes. Se verifica con un palito y si éste sale limpio, significa que ya está.

Luego hay que dejar enfriar boca abajo en el mismo molde.

Una vez frio, le pasamos cuchillo a las paredes internas del molde y con cuidado tambien despegamos la base.

Decoramos con azúcar impalpable. Y buen provecho…!

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